Si estás pensando en cómo cuidar un gato o acabas de adoptar uno, esta guía es para ti. En el local vemos todas las semanas familias que llegan con su primer michi y las mismas dudas de siempre, así que juntamos aquí lo que más preguntan, explicado como se lo contamos a cada cliente.
La llegada al hogar y la adaptación
Un gato nuevo no se suelta directo a recorrer la casa. Primero prepárale una pieza base donde tenga todo lo suyo durante los primeros días:
- Arenero en un rincón, lejos de la comida y el agua.
- Agua fresca y alimento en platos separados.
- Una cama, manta o caja donde esconderse.
- Un rascador o cartón rascable.
Déjalo salir del transportador a su ritmo. Algunos exploran a los 20 minutos; otros se quedan escondidos 2 o 3 días bajo la cama. Ambos casos son normales. No lo saques a la fuerza: la confianza se gana sentándote cerca, hablándole suave y dejando que él se acerque.
Un gato que no come ni toma agua en más de 24 horas después de llegar merece una llamada al veterinario. La adaptación da susto, no ayuno prolongado.
Pasada la primera semana, deja que explore el resto de la casa en horarios de calma. Si tienes otros animales, preséntalos de a poco: primero olores (intercambia mantas), después vista a través de una puerta entreabierta, y recién al final contacto directo supervisado.
Qué come un gato (y qué no)
Los gatos son carnívoros estrictos: su cuerpo está hecho para proteína animal, no granos ni verduras como base. Un adulto sano come 2 o 3 porciones al día; los cachorros, 4 comidas más pequeñas hasta los 6 meses.
En la tienda no vendemos alimento a granel ni sacos — para eso está el veterinario o las tiendas de alimento — pero sí tenemos algunas latas de comida húmeda y snacks para premiar o complementar. Lo que sí recomendamos siempre:
- Agua limpia todos los días, idealmente en bebedero que se renueve seguido: el gato toma poco y rechaza el agua estancada.
- Comida húmeda al menos un par de veces por semana para sumar hidratación.
- Snacks con moderación: máximo un 10% de lo que come al día.
| ✅ Permitido en poca cantidad | ❌ Prohibido siempre |
|---|---|
| Pollo cocido sin hueso ni sal | Cebolla y ajo (en cualquier forma) |
| Pescado cocido sin espinas | Chocolate y café |
| Zapallo cocido | Leche de vaca (la mayoría no la digiere) |
| Huevo cocido | Uvas y pasas |
| Atún al agua de vez en cuando | Huesos cocidos (se astillan) |
El arenero: ubicación, limpieza y tipos
La mayoría de los “problemas de conducta” con el arenero son en realidad problemas de ubicación o limpieza. Reglas que funcionan:
- Un arenero por gato, más uno extra. Dos gatos = tres areneros.
- Lejos de la comida, del agua y de zonas ruidosas (la lavadora es pésimo vecino).
- Retirar los grumos todos los días y lavar el arenero con agua y jabón neutro cada 1 o 2 semanas.
¿Cada cuánto se cambia la arena completa? La aglomerante dura unas 3 a 4 semanas si retiras los grumos a diario; el sustrato de papel o de madera se cambia cada 7 a 10 días.
Si tu gato deja de usar el arenero de un día para otro, no lo castigues: revisa si la arena está sucia, si cambiaste de sustrato o si algo lo asustó cerca. Si todo está igual, puede ser un problema urinario y toca veterinario.
Enriquecimiento ambiental: rascadores, juguetes y alturas
Un gato aburrido es un gato que araña el sillón o despierta a las 4 de la mañana. La solución no es regañarlo, es darle qué hacer:
- Rascadores: al menos uno vertical firme (que no se mueva cuando lo usa) y uno horizontal. Rascar es necesidad, no maldad: marca territorio, estira y lima sus uñas.
- Alturas: los gatos se sienten seguros mirando desde arriba. Una repisa o un árbol para gatos les cambia el ánimo.
- Juguetes: las cañas con plumas para jugar juntos valen más que diez juguetes tirados en el suelo. Rota los juguetes cada pocos días.
- Ventanas: un lugar seguro para mirar hacia afuera es televisión para gatos.
15 minutos de juego de caza al día (perseguir la caña, atrapar el premio) reducen las conductas destructivas y los maullidos nocturnos en la mayoría de los gatos de casa.
Higiene dental y ocular
Lo ideal es acostumbrarlo desde chico a un cepillo de dientes para gatos con pasta enzimática (nunca pasta humana) unas 3 veces por semana. Si tu gato adulto no se deja, hay snacks dentales que ayudan, aunque no reemplazan el cepillado.
Sarro visible, encías rojas o mal aliento fuerte no son “cosas de gatos viejos”: necesita limpieza dental veterinaria. Para los ojos, basta limpiar las legañas con una gasa humedecida en agua tibia, una gasa distinta para cada ojo. Lagrimeo constante, ojo cerrado o secreción amarilla requieren veterinario.
Antiparasitarios para gatos
Aunque tu gato no salga de la casa, los parásitos entran en tus zapatos, en la ropa o por la ventana. Lo habitual en Chile:
- Pipeta antipulgas en la nuca una vez al mes, todo el año. En Valparaíso las pulgas no se toman vacaciones en invierno.
- Desparasitante interno en comprimido o pasta cada 3 meses en adultos, y más seguido en cachorros según indique el veterinario.
Nunca uses productos de perro en un gato: algunos principios activos de las pipetas caninas son tóxicos para ellos.
Cepillado según el pelaje
| Tipo de pelaje | Frecuencia | Herramienta sugerida |
|---|---|---|
| Pelo corto | 1 vez por semana | Cepillo de cerdas suaves o guante |
| Pelo medio | 2 a 3 veces por semana | Cepillo de púas + peine metálico |
| Pelo largo | Todos los días | Peine de púas anchas y finas |
El cepillado reduce las bolas de pelo que traga al acicalarse y es un buen momento para revisar pulgas, heridas o bultos. En época de muda (primavera sobre todo) aumenta la frecuencia aunque sea de pelo corto.
Transportador y visitas al veterinario sin estrés
El error clásico es sacar el transportador solo el día del veterinario: el gato lo asocia con algo malo. Mejor déjalo abierto en la casa todo el año, con una manta adentro y premios de vez en cuando, para que lo use como cama.
El día de la consulta, cúbrelo con una toalla (se calman cuando no ven hacia afuera) y no lo abras hasta la sala de examen. Controles: una visita anual para adultos sanos, cada 6 meses para gatos mayores de 10 años, y el calendario de vacunas que indique tu veterinario.
Señales de enfermedad en gatos
Los gatos esconden el dolor como expertos, así que los cambios pequeños importan. Agenda veterinario si notas:
- Deja de comer o toma mucha más agua de lo normal.
- Se esconde más de lo habitual o deja de saludarte.
- Orina fuera del arenero, se esfuerza mucho o maúlla al orinar.
- Vómitos repetidos en un día o diarrea que dura más de 24 horas.
- Baja de peso comiendo igual, o pelaje opaco y descuidado.
- Respira con la boca abierta (en gatos nunca es normal).
Ante cualquiera de estas señales, no esperes “a ver si se le pasa”: en gatos, un día de diferencia cambia el pronóstico.
¿Dudas? Te orientamos en el local
Cada gato es un mundo y siempre quedan preguntas según su edad, su carácter y tu casa. En El Paraíso de las Maskotas — Caracol Porteño, Condell 1265 Local 18, Valparaíso — encuentras los accesorios para aplicar estos consejos: areneros, rascadores, transportadores, cepillos, pipetas, snacks y más, con la orientación de una tienda familiar que conoce a sus clientes y a sus michis.
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